viernes, 2 de marzo de 2012

Romanticismo Musical: "LUDWING VAN BEETHOVEN"






Ludwing Van Beethoven nació 16 de diciembre de 1770 en Bonn, (Sacro Imperio Romano Germánico) y falleció el 26 de marzo de 1825 en Viena, (Imperio Austriaco). Era un compositor, director de orquesta y pianista. Fue uno de los compositores más importantes de la historia de la música y su periodo musical abarcó desde el Clasicismo hasta inicio del Romanticismo.

Beethoven dejó para el futuro un importante legado en el cual estuvieron presentes nueve sinfonías, una ópera, dos misas, tres cantatas, treinta y dos sonatas para piano, cinco conciertos para piano, un concierto para violín, un triple concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, dieciséis cuartetos de cuerda, una gran fuga para cuarteto de cuerda, diez sonatas para violín y piano, cinco sonatas para violonchelo y piano e innumerables oberturas, obras de cámara, series de variaciones, arreglos de canciones populares y bagatelas para piano.

A continuación podremos ver algunas de sus obras finales las cuales motivaron y emocionaron a las personas para seguir escuchándolo a pesar de su muerte.

· Sinfonía nº 7, opus 92. Sinfonía nº 8, opus 93. Sonata para violín y piano nº 1 0, opus 96. Fidelio, opus 72. 2 Sonatas para violonchelo y piano, opus 102. Canciones “A la amada lejana”, opus 98. Sonata para piano nº 28, opus 101

· Sonata para piano nº 29, opus 106 “Hammerklavier”. Sonata para piano nº 30, opus 109. Sonata Para piano nº 31, opus 1 1 0. Sonata para piano nº 32, opus 1 1 1. Misa Solemnis, opus 123. Sinfonía nº 9, opus 125. (estructura último movimiento)

· Cuartetos de cuerda, opus 127, 132 y 130-133. Cuartetos de cuerda, opus 131 y 135. Trío para piano, violín y violonchelo nº 6, opus 97 “Archiduque”.





Ahora les mostramos una carta que escribió Beethoven directamente a su amada, la cual siempre estuvo presente en todo momento y a pesar de la distancia y las escasas oportunidades de estar juntos él siempre la amó.





Mi ángel, mi todo, mi yo… ¿Por qué esa profunda pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿Puede consistir nuestro amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencia de todo y nada? ¿Puedes cambiar el hecho de que tú no seas eternamente mía y yo eternamente tuyo? ¡Ay Dios! Contempla la hermosa naturaleza y tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. El amor exige todo y con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. Sólo que olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. Si estuviéramos unidos ni tú, ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. Mi viaje fue horrible… Alégrate, sé mi fiel y único tesoro, mi todo, como yo para ti. Lo demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses habrán de enviarlo.. ¡Oh, Dios mío! ¿Por qué habrá que estar separados, cuando se ama así? Tu amor me ha hecho al mismo tiempo el ser más feliz y el más desgraciado. A mis años necesitaría ya alguna uniformidad, alguna normalidad en mi vida. ¿Puede haberla con nuestras relaciones…? Ángel, acabo de saber que el correo sale todos los días. Y eso me hace pensar que recibirás la carta enseguida. Estáte tranquila. Tan sólo contemplando con tranquilidad nuestra vida alcanzaremos nuestra meta de vivir juntos. Estáte tranquila, quiéreme. Hoy y ayer ¡cuánto anhelo y cuantas lágrimas pensando en ti… en ti, mi vida… mi todo! Adiós… ¡quiéreme siempre!. No desconfíes jamás del fiel corazón de tu enamorado Ludwig.

Eternamente tuyo,

Eternamente mio,

Eternamente nuestro.





Ahora veremos una sonata de Beethoven titulada Claro de Luna en el cual expresa sus sentimientos y conmueve mucho a las personas. Es una de sus obras más famosas compuesta en 1801 y el apodo Claro de Luna se hizo popular después de su muerte.





                 

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